La tarea de normalización que esconden los sistemas de alerta temprana y las
operaciones de socorro en caso de catástrofe
A lo largo de la mayor parte de su historia, la UIT ha adquirido experiencia en la
reducción de los efectos de las catástrofes naturales y en la ayuda para la
recuperación. La creación de redes de telecomunicaciones seguras en caso de
catástrofe, por ejemplo, ha sido siempre un objetivo estratégico de la UIT por
medio del desarrollo del telégrafo, la radiodifusión sonora y de televisión y,
más recientemente, internet. A este respecto, la UIT ha desempeñado una función
esencial al elaborar normas que abarcan desde la emisión de señales de socorro
hasta la reducción de la degradación o interrupción de las redes de
comunicaciones en caso de catástrofe. La UIT también ha sido clave en la
preparación del Convenio de Tampere sobre el suministro de recursos de
telecomunicaciones para la mitigación de catástrofes y las operaciones de
socorro en casos de catástrofe, que se adoptó en 1998 y varios países
ratificaron en enero de 2005. Este Convenio debe facilitar la instalación de
equipos de telecomunicaciones destinados a salvar vidas humanas en casos de
emergencia.
Maremoto del Océano Índico – Un llamamiento a la toma de conciencia
El hundimiento del Titanic en 1912 (véase el artículo “Enviar un SOS”), fue una tragedia que impulsó a la comunidad internacional a tomar
medidas rápidamente. Más recientemente, otra catástrofe marítima —el maremoto
ocurrido en el Océano Índico en diciembre de 2004— también dio lugar a
llamamientos en favor de la implantación de mejores sistemas de alerta temprana.
Por consiguiente, en pleno siglo XXI, la ayuda en caso de catástrofe vuelve a
ocupar en la UIT un lugar destacado, por lo que la Unión se ha comprometido a
colaborar con sus Estados Miembros, otras organizaciones de las Naciones Unidas,
el sector privado, la comunidad científica y la sociedad civil, para crear un
sistema integrado de alerta temprana.
La mayoría de los problemas que surgen hoy en día al diseñar sistemas de
alerta temprana se deben a la necesidad de integrar los sistemas actuales. Si
bien los problemas relativos a los distintos tipos de sensores, su ubicación, y
los datos y modelos necesarios suelen ser fáciles de comprender, no se coordinan
adecuadamente. Entre otros aspectos que es preciso tomar en consideración, cabe
señalar el conocimiento de los riesgos y las soluciones tradicionales a escala
local, la difusión de información y la creación de capacidades. En términos de
normalización, estos aspectos, que engloban importantes elementos de las
telecomunicaciones, podrían desembocar en nuevas Recomendaciones marco o en
suplementos específicos a los sistemas para las Recomendaciones existentes.
|

Télécoms Sans Frontières |
|
|
Una mujer se comunica con su hija en Sumatra para informarle sobre la
devastación ocasionada por el terremoto que azotó la indonesa isla de Java el 27
de mayo de 2006 |
|
Plan de Acción para un sistema de alerta temprana
La UIT participó en la elaboración de la Estrategia Internacional de las
Naciones Unidas para la Reducción de los efectos de las Catástrofes durante
la Conferencia Mundial para la Reducción de los efectos de las Catástrofes, que
se celebró en Kobe (Japón) en enero de 2005, muy poco tiempo después de la
catástrofe que provocó el maremoto. La UIT también participó en la Reunión
Ministerial de cooperación regional sobre los preparativos para un sistema de
alerta temprana de tsunami que tuvo lugar en Phuket (Tailandia) más adelante ese
mismo mes. Desde entonces ha colaborado con otros organismos en la coordinación
de importantes actividades. El UIT–T, motivado por la necesidad de nuevas normas
sobre telecomunicaciones tras la catástrofe ocurrida, también elaboró su Plan
de Acción sobre la Normalización de las Telecomunicaciones para las operaciones
de socorro y la alerta temprana. El Grupo Asesor de Normalización de las
Telecomunicaciones (GANT) acordó ese Plan en marzo de 2005.
En una reunión del GANT celebrada en Ginebra en noviembre de 2005, la
Comisión de Estudio 2 del UIT–T fue designada la Comisión de Estudio encargada
de las Telecomunicaciones para las operaciones de socorro/alerta temprana en
caso de catástrofe. Además, se instó a las Comisiones de Estudio a redoblar sus
actividades destinadas a definir Recomendaciones y demás material (como
manuales), e informar al GANT y a la Comisión de Estudio 2 sobre las medidas
adoptadas y las propuestas de mejora del Plan de Acción.
Panel de Coordinación de Alianzas
Entre otras Recomendaciones elaboradas por el UIT–T en esta materia, cabe
señalar las relativas a las especificaciones que permiten dar preferencia a las
llamadas de emergencia en las situaciones de catástrofe. Además, el UIT–T creó
en 2003 un Panel de Coordinación de Alianzas sobre Telecomunicaciones para las
operaciones de socorro en caso de catástrofe (PCP-TDR), que constituye una vía
para intercambiar opiniones y experiencias. El PCP-TDR congrega a representantes
de varios organismos encargados de ámbitos de normalización pertinentes,
organizaciones de socorro como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para
los Refugiados (ACNUR), la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de
las Naciones Unidas (UNOCHA), la Federación Internacional de Sociedades de la
Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y Télécoms Sans Frontières (TSF),
organismo asociado a la iniciativa de la UIT Conectar el Mundo.
En octubre de 2006 tendrá lugar un taller que reunirá a dichas organizaciones
con el fin de estudiar los progresos logrados en los sistemas de alerta temprana
y las telecomunicaciones en las operaciones de socorro, cubrir los ámbitos que
puedan beneficiarse de la normalización y velar por la coordinación adecuada de
las actividades en este área.
Recomendaciones cruciales
Varias Recomendaciones del UIT–T relativas a planes de preferencia de
llamadas tienen por objeto garantizar que los especialistas en prestación de
socorro dispongan de líneas de comunicación cuando las necesiten. Por ejemplo,
en la Recomendación E.106 se define el Plan internacional de preferencias en
situaciones de emergencia, cuya finalidad es ofrecer al personal de socorro
mayores probabilidades de entablar comunicaciones a través de la red pública
cuando la demanda es elevada, por ejemplo, en situaciones de emergencia. Algunas
Recomendaciones también extienden la preferencia de llamada a los sistemas
basados en el protocolo Internet (IP) diseñados por la UIT, como la
Recomendación H.323 e IP-Cablecom, y otras abarcan la red de gestión de las
telecomunicaciones en caso de emergencia (M.3350) y un marco de soporte de las
comunicaciones de emergencia en redes de próxima generación (Y.1271).
La capacidad de dar señales de alerta complementa la necesidad de otorgar
preferencia a las llamadas en las situaciones de emergencia. En la nueva
Recomendación H.460.21 se describe un mecanismo de radiodifusión de mensajes
integrado en sistemas, estudiados en la Recomendación H.323, que se instalan en
todo el mundo para entablar comunicaciones de voz por IP (VoIP). Este mecanismo,
muy similar al de difusión de células para sistemas móviles, pueden utilizarlo
los operadores de red y los proveedores de servicios para prestar servicios de
mensajes de alerta temprana a través del sistema de mensajes cortos (SMS) a un
gran número de usuarios sin sobrecargar la infraestructura de red.
|

GSMA |
|
Señales de socorro por SMS
La recaudación de fondos para ayudar a las víctimas de catástrofes es una
actividad de suma importancia. En diciembre de 2005, la Comisión de Estudio 2
del UIT–T acordó atribuir un número SMS internacional (+979 0767) al Fondo
Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia y a la IFRC,
lo que permite a ambas organizaciones lanzar campañas de socorro en muchos
países utilizando un número reconocible y único. El envío de SMS surgió
popularmente para contribuir a los esfuerzos de socorro tras el terremoto
ocurrido en 2003 en Bam (República Islámica del Irán) y el maremoto del Océano
Índico.
Tareas de futuro
El UIT–T ha tomado nota del Informe de la Segunda Fase de la Cumbre Mundial
sobre la Sociedad de la Información, de noviembre de 2005 y, en particular, del
punto 91 del Programa de Acción de Túnez para la Sociedad de la Información.
Dicho punto pone de manifiesto la importante función que desempeñan las
tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en los sistemas de alerta
temprana, la gestión y la comunicación de emergencia en caso de catástrofe. El
UIT–T colaborará en las actividades internacionales destinadas a alcanzar dichos
fines. En particular, las normas del UIT–T serán fundamentales para que los
sistemas internacionales de alerta temprana sean prácticos y eficaces.
|
|

Simon Gray |
|
|
Los equipos de emergencia deben tener la certeza de que se dará prioridad a
sus comunicaciones |
Asimismo, es preciso divulgar orientaciones sobre “prácticas óptimas”
relativas a las medidas que han de tomarse cuando se alerta de una catástrofe
natural a los organismos especializados en operaciones de socorro, incluida la
cuestión crucial sobre los flujos de información destinada a todas las partes
interesadas. La implantación de sistemas de telecomunicaciones con ese fin es
realmente eficaz cuando sus objetivos están perfectamente definidos y se toman
en cuenta cuatro canales de comunicación distintos, a saber:
Comunicaciones de los ciudadanos a los organismos:
en este caso, las soluciones del "último kilómetro" son importantes. Entre otros
ejemplos, cabe señalar los números especiales como el 911 en América del Norte o
el 112 en Europa, a través de los cuales se obtiene una comunicación inmediata
con los equipos de socorro en caso de emergencia. Aunque las iniciativas de este
tipo pueden plantear algunos problemas de reglamentación, éstos pueden
resolverse si se establecen condiciones para la concesión de licencias de
telecomunicaciones.
Comunicaciones entre los organismos: deben
idearse modos de facilitar las comunicaciones entre los organismos nacionales e
internacionales que se ocupan de la gestión de catástrofes, con el fin de
maximizar y coordinar las actividades de socorro. Por ejemplo, las
comunicaciones por radio entre la policía y los bomberos deben ser más fáciles,
así como entre el personal sanitario en el terreno y los centros de control.
Comunicaciones de los organismos a los ciudadanos:
este canal de comunicación puede ser el más crítico de todos si se ha de
advertir a los ciudadanos de la inminencia de una catástrofe y darles
instrucciones claras sobre la forma de actuar. La radiodifusión sonora y de
televisión, las direcciones web e incluso los mensajes de texto enviados
masivamente pueden desempeñar una función esencial.
Comunicaciones entre los ciudadanos: también ha de
atenderse a las preocupaciones sociales de los habitantes de las regiones
afectadas, así como a la angustia de los familiares en busca de noticias. De
nuevo, la radio y la televisión, internet y la telefonía móvil podrían
utilizarse con ese propósito.
En general, es necesario definir, en colaboración con los socios pertinentes,
la necesidad de ampliar o complementar las normas internacionalmente aceptadas,
de modo que las capacidades de alerta temprana y de socorro en caso de
catástrofe puedan introducirse en sistemas y redes de telecomunicaciones ya
implantados. Los sistemas nuevos, como las redes de próxima generación (NGN),
deben incorporar características que soporten las comunicaciones en caso de
emergencia utilizando normas definidas internacionalmente. El UIT–T seguirá
llevando a cabo una de sus principales misiones, que consiste en elaborar normas
que permitan a los fabricantes incorporar a sus propios sistemas, de forma
compatible y coherente, prestaciones fiables capaces de reaccionar ante
situaciones de emergencia.
|