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WRC-23

Las TIC y la sanidad digital

​​​​​​​​​​​​ ​​5G and Health

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Visión general

OPORTUNIDADES EN EL PLANO DE LA SANIDAD DIGITAL


Los sistemas sanitarios digitales pueden transformar drásticamente la sanidad y dotar a los pacientes y a los proveedores de servicios sanitarios, así como a los gestores y a los encargados de la formulación de políticas, de la información y las herramientas necesarias para gestionar y fortalecer los sistemas sanitarios, mejorar la asistencia y los tratamientos sanitarios, y contribuir a aumentar la tasa de supervivencia. Por otro lado, facilitan el acceso a servicios de asistencia sanitaria de calidad y mejoran la prevención y el resultado del tratamiento de los pacientes, en particular los que padecen enfermedades crónicas, como las enfermedades no contagiosas. 

Entre las numerosas ventajas y oportunidades que brinda la sanidad digital cabe destacar
    1. La mejora de la sanidad pública y de las instituciones sanitarias, por ejemplo, en relación con los procedimientos hospitalarios, los registros clínicos electrónicos y la información sanitaria. El rápido intercambio de información y datos entre proveedores y profesionales de instituciones sanitarias facilita el acceso a una atención sanitaria de calidad.
    2. La modernización de los procedimientos y las operaciones quirúrgicas, así como de los métodos de asesoramiento, incluida la cirugía a distancia, para facilitar la labor de los médicos. La utilización de tecnologías sanitarias digitales permite a clínicas situadas en lugares distantes, o que utilizan comunicaciones por satélite, aplicar esas tecnologías para efectuar diagnósticos a distancia y realizar actividades de telemedicina. Por ejemplo, varios hospitales en China han llevado a cabo cirugías a distancia mediante redes 5G para realizar operaciones hepáticas o implantes de estimulación cerebral profunda para luchar contra la enfermedad de Parkinson.
    3. El desarrollo de dispositivos personales sanitarios específicos (sensores, monitores, relojes de pulsera y teléfonos móviles) para aplicaciones de seguimiento y suministro de información. Los teléfonos móviles pueden emplearse para la toma de imágenes de ultrasonidos a distancia de cálculos renales, o de embarazos, así como para realizar citodiagnósticos. Las aplicaciones médicas también han avanzado a un ritmo muy rápido. En 2017 existían alrededor de 325.000 aplicaciones sanitarias para móviles en todo el mundo, lo que representa un aumento interanual del 25% con respecto a 2016.
    4. La mejora y el aumento de la precisión de los análisis de datos sanitarios, en particular mediante inteligencia artificial, macrodatos o simulaciones por realidad virtual. Los datos de dispositivos y sensores pueden agregarse para obtener imágenes, diagnósticos y análisis de datos mediante aplicaciones de computación periférica​. 

La posibilidad de registrar datos en el lugar en el que se prestan servicios de atención sanitaria, y tomar imágenes que pueden analizarse mediante inteligencia artificial o ser objeto de estudio a distancia por expertos emplazados lejos de dicho lugar, permite mejorar la prestación de asistencia sanitaria universal en varias especialidades sanitarias. Los datos sanitarios también pueden aprovecharse para ofrecer una atención preventiva específica a comunidades. Los gobiernos reconocen cada vez más las oportunidades que brinda la sanidad digital; según la OMS, a mediados de 2018, alrededor de 120 países habían formulado estrategias en las esferas de la sanidad digital, la telesalud o la cibersanidad​.

RETOS Y RIESGOS RELATIVOS A LA SANIDAD DIGITAL

Los hospitales son instituciones muy complejas que aúnan conocimientos especializados y experiencia en la esfera médica con métodos de trabajo sobre enfermería de base o avanzados. Por lo general, los grandes hospitales generan sus propios ecosistemas en zonas determinadas, que incluyen un conjunto de funciones específicas e interactúan con empresas de su entorno (por ejemplo, para la toma de imágenes, realización de trabajos de laboratorio, análisis, terapias y prestación de servicios de asistencia). La introducción de tecnologías nuevas o complejas suele repercutir en gran medida en las actividades de adaptación profesional, formación y dotación de personal. Aunque las instituciones sanitarias realicen amplias inversiones en sanidad digital, no pueden aprovechar plenamente sus ventajas si no se adaptan otros sistemas y procesos en consecuencia. 

No obstante, las oportunidades que brinda la sanidad digital van acompañadas de notables contrapartidas en lo que a privacidad y confidencialidad de los datos de los pacientes y de los registros sanitarios nacionales se refiere. Habida cuenta de que el análisis de ADN y del genoma permite identificar vulnerabilidades biológicas de poblaciones específicas, es posible prever y predecir la salud futura de una comunidad o de un país sobre la base de la información y los registros sanitarios y genéticos disponibles. Es necesario recabar conjuntos de datos específicos deforma íntegra, al tiempo que se garantiza plenamente la confidencialidad de los resultados a los efectos de recopilación y almacenamiento de información, y se abordan las cuestiones relacionadas con el consentimiento de los pacientes. 

La reglamentación de los datos y los dispositivos reviste asimismo una importancia cada vez mayor. Por ejemplo, según se desprende de un informe de la Comisión de la Banda Ancha de la ONU, cabe reconocer por lo menos tres tipos diferentes de reglamentaciones de sanidad digital (véase la Figura siguiente). 

Figura: Tres tipos de reglamentación relativa a la sanidad digital

Regulation of digital health


 

Fuente: «The Promise of Digital Health: Addressing Non-communicable Diseases to Accelerate Universal Health Coverage in LMICs", Comisión de la Banda Ancha;
https://www.broadbandcommission.org/Documents/publications/DigitalHealthReport2018.pdf


También existe inquietud en el plano ético sobre la forma de utilizar las tecnologías médicas. Por ejemplo, en marzo de 2019 un médico informó a un paciente en California de que estaba gravemente enfermo, y realizó un pronóstico únicamente mediante un enlace de vídeo seguro, en lugar de hacerlo en persona, lo que provocó cierta angustia a la familia​ del paciente. En la actualidad, se imparte con frecuencia a médicos y enfermeros formación en materia de empatía y el modo de acompañar a los pacientes y a sus familiares en el marco de procesos médicos, de ahí que exista un claro debate sobre la función y utilización pertinentes de las tecnologías médicas como complementos eficaces a la labor de los médicos humanos, y no como sustitutos.

Contribución de la UIT

La UIT ha llevado a cabo su labor en las esferas de la telemedicina y la cibersanidad, que incluyen intervenciones sobre el terreno en países en desarrollo y en clínicas y hospitales. 

En virtud de la Resolución UIT-R 67-1 (Ginebra 2019) - "Accesibilidad de las telecomunicaciones/TIC para las personas con discapacidad y personas con necesidades específicas", el UIT-R lleva a cabo una serie de estudios, análisis, directrices y recomendaciones relacionadas con la accesibilidad de las telecomunicaciones/TIC para las personas con discapacidad y las personas con necesidades específicas, habida cuenta de las Resoluciones 191 (Rev. Dubái, 2018) y 200 (Rev. Dubái, 2018) de la Conferencia de Plenipotenciarios de la UIT, en estrecha colaboración con el UIT-T y el UIT-D. 

El UIT-R promueve avances en materia de tecnologías de radiocomunicación y radiodifusión mediante la elaboración de Recomendaciones, Informes y Cuestiones relacionados con las personas con discapacidad, y al hacerlo, contribuye a mejorar su accesibilidad y a reducir la brecha digital con respecto a la discapacidad. Se han publicado varios resultados sobre aspectos de accesibilidad (véase la página relativa a la contribución del UIT-R a la reducción de la brecha digital con respecto a la discapacidad). 

El UIT-T ha publicado varias normas de TIC relacionadas con la cibersanidad para los países en desarrollo y la utilización de las TIC, información sanitaria proporcionada por la OMS u otros organismos de las Naciones Unidas en relación con la cibersanidad, en particular sus oportunidades y posibles riesgos. La labor de la Comisión de Estudio 16 del UIT-T evoluciona a tenor de las necesidades del sector industrial y el grupo promueve su labor normativa en los planos de la cibersanidad, la accesibilidad y los sistemas de transporte inteligentes (STI). En colaboración con la OMS, entre otras organizaciones de normalización, los trabajos de normalización en la esfera de la cibersanidad abarcan las soluciones auditivas seguras y de computación cerebral, así como la realización de imágenes médicas de definición ultra elevada y las soluciones sanitarias personales conectadas. 

El Grupo Temático de la UIT/OMS sobre Inteligencia Artificial para la Salud (GT-AI4H), constituido a mediados de 2018, desarrolla su labor en el marco de la Comisión de Estudio 16 del UIT-T. El Grupo colabora con la OMS en el establecimiento de un marco de evaluación normalizado de métodos basados en la inteligencia artificial (IA) para la toma de decisiones sanitarias sobre realización de diagnósticos, criterios de selección o realización de tratamientos. El GT-AI4H ha establecido recientemente un nuevo Grupo ad hoc sobre "Tecnologías digitales para emergencias sanitarias relacionadas con la COVID" (AHG-DT4HE)​, en el que se revisa la función de la IA, entre otras tecnologías digitales, para hacer frente a la COVID-19 en una epidemia y aprender a aprovechar mejor las tecnologías digitales para gestionar satisfactoriamente futuras emergencias sanitarias.​

FG AI Working Group






Fuente: Informe para el Grupo Temático de la UIT/OMS sobre inteligencia artificial en la esfera de la sanidad.​ ​ 

La UIT colabora asimismo con la OMS con objeto de que gobiernos, profesionales sanitarios, instituciones académicas y empresas aúnen esfuerzos para estudiar en qué medida las TIC pueden contribuir al desarrollo de soluciones auditivas seguras. Entre los resultados previstos cabe destacar la elaboración de informes sobre políticas, normas internacionales y campañas para aumentar la concienciación en relación con las medidas que pueden adoptarse para garantizar que personas de todas las edades puedan disfrutar de la música, juegos, películas y eventos en directo sin poner en peligro su audición. El UIT-T lidera el desarrollo de normas técnicas sobre dispositivos (en particular teléfonos móviles) con arreglo a las Recomendaciones de la subserie UIT-T H.870 que permiten el desarrollo de soluciones auditivas seguras. Una vez que comiencen a aplicarse, dichas normas permitirán controlar la exposición a sonidos intensos mediante sistemas auditivos personales y proporcionarán a los usuarios información para tomar decisiones fundadas en materia de soluciones auditivas seguras.

Las Directrices de Diseño Continua se aprobaron en el marco de la citada subserie UIT-T H.870 sobre sistemas personales de sanidad, en virtud de los cuales se establece un conjunto de normas y criterios subyacentes necesarios para garantizar la interoperabilidad de los componentes utilizados en aplicaciones de supervisión de la salud y el bienestar personales. Dichos sistemas incluyen asimismo diversas directrices de diseño que proporcionan información suplementaria relativa a las normas o especificaciones subyacentes al excluir opciones o añadir funciones necesarias para mejorar dicha interoperabilidad.

En 1990, el UIT-T fue precursor en la realización de varios trabajos de normalización sobre accesibilidad en el marco de la Recomendación V.18, con respecto a la utilización de un teléfono de texto multifuncional para facilitar la comunicación de personas con discapacidad auditiva. El UIT-T prosigue desde entonces esa labor de normalización para garantizar un acceso equitativo a las telecomunicaciones por medio de tecnologías nuevas o existentes; véase a tal efecto su documento informativo sobre accesibilidad

El UIT-D puso en marcha en 2012, en colaboración con la OMS, el programa "Be he@lthy, be mobile", que cuenta con colaboración gubernamental para implantar servicios de sanidad móvil de eficacia probada en los sistemas sanitarios nacionales, institucionalizarlos a gran escala en los países, evaluar su repercusión y compartir prácticas idóneas. La iniciativa fomenta la implantación de programas en países de ingresos bajos, medianos y altos, al proporcionar contenidos y promover la compartición de experiencias en esos países para facilitar la adopción de prácticas idóneas. El programa tiene por objeto, en particular, ayudar a los países a poner en marcha y fomentar de forma sostenible programas de sanidad móvil; desarrollar contenidos útiles y aprobados; establecer asociaciones eficaces a escalas mundial y nacional para fomentar enfoques multisectoriales y de ecosistema; estudiar y ampliar actividades innovadoras; compartir conocimientos; y crear capacidad a escala nacional para la gestión de la innovación y la institucionalización de la sanidad digital.

El UIT-D trabajó de consuno con la OMS en 2012 en el desarrollo del Conjunto de instrumentos sobre estrategias de cibersanidad a escala nacional​. Dicho conjunto de herramientas constituye una guía práctica especializada que proporciona a gobiernos, a sus ministerios, y a diversas partes interesadas una sólida base y un método adecuado para la formulación y aplicación de una visión nacional con respecto a la cibersanidad, incluidos un plan de acción y un marco de seguimiento adecuados. Por otro lado, la UIT ha publicado el Manual de la plataforma de sanidad digital sobre arquitecturas de sistemas de sanidad digital. También ha colaborado con la OMS y la Consejería de Andalucía en el establecimiento de un centro de sanidad móvil, cuyos objetivos son, entre otros, recopilar conocimientos sobre sanidad móvil en Europa; ayudar a los países a aplicar estrategias y facilitar la innovación en la esfera de la sanidad móvil; contribuir a impulsar el mercado único digital en la UE; desarrollar herramientas de conocimiento para sistemas y servicios sanitarios sobre enfermedades no contagiosas; y, por último, proporcionar un código de ética relativo a los datos de sanidad móvil. 

En 2018, la Comisión de Estudio 2 del UIT-D examinó la Cuestión 2/2 sobre telecomunicaciones/TIC para la cibersanidad​, y abarcó, entre otras cuestiones, las actividades de cibersanidad que llevó a cabo la BDT en colaboración con otros organismos de las Naciones Unidas, en particular la OMS, en las esferas de las enfermedades no infecciosas y las infecciosas, incluidas las pandemias, y la salud maternofilial. En colaboración con el UIT-T, el UIT-D ha abordado directrices relativas a la obtención y gestión de macrodatos en situaciones de crisis de sanidad pública, y las nuevas tecnologías. 


Actualización: enero de 2021