Comprometida para conectar al mundo

SDG

Temas relativos a los satélites: Estaciones terrenas en movimiento (ETEM)

CONSIDERACIONES GENERALES

RETOS Y SOLUCIONES


​​​Las estaciones terrenas en movimiento (ETEM) son estaciones terrenas que se comunican con sistemas en la órbita de los satélites geoestacionarios (OSG) operativos en el marco del servicio fijo por satélite (SFS), y funcionan en plataformas en movimiento en las gamas de frecuencias 17,7-20,2 GHz y 27,5-30 GHz.

Históricamente, los servicios de comunicación con plataformas móviles solían prestarse a través de sistemas de satélites del servicio móvil por satélite (SMS), utilizando bandas de frecuencias relativamente bajas (véanse las bandas de 1,5 GHz, 1,6 GHz, 2,1 GHz y 2,4 GHz). Los anchos de banda de frecuencias disponibles para los usuarios individuales en estas gamas son relativamente reducidos y, normalmente, oscilan entre unos pocos kHz y algunos cientos de kHz. La estrechez de los anchos de banda de frecuencias disponibles limita las velocidades de datos que pueden alcanzarse a una gama de entre pocos y unos 700 kbit/s en un solo canal.

Actualmente, las velocidades de datos características de los terminales operativos en redes que prestan servicios a estaciones ETEM rondan los 100 Mbit/s. Estas velocidades pueden incrementarse con objeto de satisfacer una mayor demanda de banda ancha, o reducirse en favor de las aplicaciones que utilizan antenas de estación terrena más pequeñas, al tiempo que se mantienen velocidades de datos mucho más elevadas que las ofrecidas por los sistemas del SMS existentes. En los estudios de la UIT se examinan métodos para conseguir velocidades de datos más elevadas, sin que ello repercuta negativamente en otros servicios existentes.

Cuando los barcos navegan por el mar o las aeronaves cruzan los océanos, se sitúan fuera del alcance de las redes terrestres. Esto constituye un problema para las naves situadas en o sobre vastos océanos, que los sistemas ETEM pueden resolver proporcionando conectividad de banda ancha continua a los pasajeros y a la tripulación.

Las ETEM proporcionan comunicaciones de banda ancha en barcos de crucero, el mayor de los cuales tiene capacidad para varios miles de pasajeros. Además, las estaciones ETEM pueden proporcionar comunicaciones de banda ancha para la gestión de las operaciones de los barcos, véase la transmisión de diagnósticos relacionados con los motores, así como para el acceso a la red corporativa y las comunicaciones de la tripulación. El número de barcos dotados de conexión de banda ancha por satélite creció casi un 25% entre 2012 y 2013. En 2014, más de 20 000 barcos gozaban de conexión por satélite y se espera que este número aumente a unos 50 000 en los próximos años. Este acentuado crecimiento ha generado una mayor demanda de espectro para las ETEM.

Además, las ETEM cumplen los requisitos de conectividad de banda ancha de los vehículos terrestres, incluidos trenes, autocares, furgonetas, camiones y autocaravanas. Las ETEM terrestres pueden proporcionar conectividad a escala internacional y resultan particularmente útiles en zonas sin cobertura de redes terrestres.

También existen aplicaciones ETEM para usuarios gubernamentales y organizaciones de ayuda que requieren comunicaciones de banda ancha para vehículos terrestres, barcos y aeronaves. Por ejemplo, cuando la infraestructura de información y comunicación queda inhabilitada en el marco de una catástrofe natural, las ETEM terrestres pueden ser vitales. 

CONTRIBUCIÓN DE LA UIT

​La Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de 2019 (CMR-19) de la UIT, que se celebrará en Egipto del 28 de octubre al 22 de noviembre de 2019, establecerá las condiciones reglamentarias y técnicas conforme a las cuales los tres tipos de ETEM que se comunican con estaciones espaciales geoestacionarias (OSG) del servicio fijo por satélite (SFS) podrán utilizar las bandas de frecuencias 17,7-19,7 GHz (espacio-Tierra) y 27,5-29,5 GHz (Tierra-espacio).

Se han realizado estudios de compartición y compatibilidad entre las ETEM y los servicios espaciales y terrenales a los que están atribuidas las bandas de frecuencias supra. Estos estudios comprenden ejemplos de reglamentos que protegen servicios y ejemplos de directrices que ayudan a las administraciones a desplegar estaciones ETEM en sus territorios. Al abordar las necesidades de espectro de las ETEM, se han tenido debidamente en cuenta los estudios del Sector de Radiocomunicaciones (UIT-R) y los datos disponibles hasta la fecha.

Es necesario definir las responsabilidades técnicas, operativas y reglamentarias de los organismos encargados del funcionamiento, la autorización y la gestión de interferencias de estas estaciones para los tres tipos de ETEM.

Las bandas de frecuencias 19,7-20,2 GHz y 29,5-30 GHz ya están disponibles para las ETEM que funcionan conforme a lo dispuesto en la Resolución 156 (CMR-​15). Estas bandas se comparten con diversos servicios terrenales en un número limitado de países y pueden dar cabida a las operaciones de las ETEM con una serie de restricciones técnicas y operativas relativamente limitadas.

Las bandas de frecuencias comprendidas en el ámbito del punto 1.5 del Orden del día de la CMR-19, concretamente las bandas 17,7-19,7 GHz y 27,5-29,5 GHz, están atribuidas a varios servicios. La explotación de las ETEM en ciertos segmentos de estas bandas de frecuencias puede resultar inviable en algunas ubicaciones geográficas debido a su utilización por otros servicios, que pueden necesitar protección. Por ejemplo, el servicio fijo utiliza las bandas de frecuencias 27,8285-28,4445 GHz y 28,8365-29,4525 GHz en varios países de Europa de acuerdo con su plan de canales armonizados y, en algunos países, las ETEM no están autorizadas a transmitir en esas mismas frecuencias​.

Cuando las ETEM operan en aguas internacionales y en el espacio aéreo, los operadores responsables deben respetar los límites técnicos adecuados para proteger los servicios fijos contra la interferencia perjudicial. Para proteger otros servicios que comparten la banda de frecuencias 27,5-29,5 GHz, cabría la posibilidad de aplicar distintas restricciones a los distintos tipos de ETEM, ya que las hipótesis de interferencia varían en función del tipo de ETEM (marítima, aeronáutica o terrestre).

También es posible que, a medida que las ETEM se desplazan de un lugar a otro o a través de las fronteras, tengan que modificar sus frecuencias de funcionamiento. Para garantizar la continuidad del servicio y satisfacer las necesidades de los usuarios, los operadores de las ETEM suelen considerar vital el funcionamiento en distintos segmentos de las bandas de frecuencias 17,7-19,7 GHz y 27,5-29,5 GHz, a fin de poder acceder a todo el espectro necesario para prestar sus servicios.​

Última actualización: Junio de 2019 ​