Document WSIS-II/PC-2/DOC/7-S

27 de enero de 2005

Original: inglés

Grupo Especial sobre Mecanismos de Financiación (GEMF)

El Informe del Grupo Especial sobre mecanismos de financiación de las TIC para el Desarrollo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Resumen Ejecutivo

 

Contexto de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información

En el Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información se pidió al Secretario General de las Naciones Unidas que estableciera un grupo especial que examinara la cuestión de los mecanismos de financiación existentes para las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), el cual presentaría un informe que facilitaría los debates sobre el tema en preparación de la segunda fase de la Cumbre:

"Si bien deben aprovecharse plenamente los mecanismos de financiación existentes, debe finalizarse antes de diciembre de 2004 un examen pormenorizado a fin de determinar si son suficientes para hacer frente a las dificultades de las tecnologías de la información y las comunicaciones para el desarrollo. Este examen estará a cargo de un grupo especial bajo los auspicios del Secretario General de las Naciones Unidas, y se someterá a la consideración de esta Cumbre, en su segunda fase. Sobre la base de las conclusiones del examen, se considerarán mejoras e innovaciones a los mecanismos de financiación, incluyendo la eficacia, la viabilidad y la creación de un Fondo de Solidaridad Digital, alimentado con contribuciones voluntarias, como se menciona en la Declaración de Principios."

El Secretario General pidió al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que dirigiera el Grupo Especial sobre Mecanismos de Financiación en colaboración con el Banco Mundial, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas y otros asociados clave.

Durante los últimos meses, el Grupo Especial ha celebrado extensas consultas y ha examinado y estudiado la información relativa al papel y la eficacia de los mecanismos de financiación existentes en apoyo de las TIC para el desarrollo. Los datos, análisis y resultados presentados en el informe representan la idea que se ha podido formar el Grupo Especial del alcance amplio y en constante transformación del sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones y la utilización de éstas en el mundo en desarrollo desde la perspectiva de la financiación y el desarrollo. En el informe del Grupo Especial, los principales temas estudiados se han agrupado en cinco categorías generales que se refieren a los siguientes temas de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información:

Categorías del Grupo Especial

Temas de la Cumbre Mundial

Entorno habilitador y políticas

* las dimensiones éticas y de seguridad no se discuten explícitamente en el informe

4 Creación de confianza y seguridad,
5  Entorno habilitador y
9  Dimensiones éticas de la sociedad de la información

Infraestructura

1 Infraestructura de la información y las comunicaciones

Acceso

2 Acceso a la información y al conocimiento

Contenido y aplicaciones

6 Aplicaciones de las tecnologías de la información y las comunicaciones en todos los aspectos de la vida, 7 Diversidad y lingüística y contenido local, y
8 Medios de comunicación

Desarrollo de capacidad

3 Creación de capacidad

Antecedentes

La financiación de las TIC para el desarrollo debe situarse en el contexto de la creciente importancia de esas tecnologías como medio de comunicación e intercambio que puede contribuir a una sociedad de la información global más inclusiva, y su papel como facilitadoras del desarrollo que pueden ayudar a alcanzar de forma más efectiva los objetivos establecidos en la Declaración del Milenio. El logro de esos objetivos se ha convertido en el centro de las políticas e iniciativas subsiguientes de los gobiernos y los organismos internacionales de todo el mundo, incluso más recientemente en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información celebrada en Ginebra, en que la cuestión de la financiación de las TIC para el desarrollo fue un elemento central de los debates.

Las posibilidades de facilitar la transferencia y utilización amplias de las TIC se han multiplicado gracias a las transformaciones tecnológicas que han reducido considerablemente el costo de los bienes y servicios y han ampliado la variedad de opciones tecnológicas y soluciones de desarrollo. Esto a su vez ha estimulado la aparición de nuevos agentes, principalmente el sector privado. Las nuevas tecnologías también han creado más oportunidades de que la sociedad civil, las comunidades y los empresarios locales participen activamente en los procesos sociales y económicos emergentes.

Tradicionalmente, la financiación de la infraestructura de las TIC en los países en desarrollo procedía bien de los presupuestos públicos, incluidos los ingresos generados por los órganos públicos de telecomunicaciones, bien de los programas establecidos por los donantes y las instituciones financieras internacionales en apoyo de importantes inversiones en infraestructura. Pero los efectos transformadores de las fuerzas tecnológicas han provocado que las estrategias y opciones financieras de que se disponen las partes interesadas en las TIC pasen a depender en mucha mayor medida del capital privado.

La transformación de los papeles de los diferentes interesados y agentes también ha ido acompañada de un reconocimiento cada vez más generalizado de la importancia crítica de establecer un entorno habilitador para las TIC para el desarrollo con el fin de facilitar las inversiones y permitir que los agentes, incluidos los que se encuentran en la base de la pirámide, participen en la nueva sociedad de la información.

Además, a medida que la utilización efectiva de las TIC se generaliza en el proceso de desarrollo, los países en desarrollo se enfrentan a una nueva serie de requisitos de financiación con pocas directrices en que basarse.

La rápida transformación de las tendencias tecnológicas y de financiación de las TIC para el desarrollo se reflejan en el análisis y las conclusiones del presente informe. Las conclusiones representan los resultados sustantivos clave del extenso estudio realizado por el Grupo Especial, documentado en el cuerpo del informe principal y su material de apoyo.

El objetivo básico del Grupo Especial ha sido determinar formas sostenibles de garantizar la continuidad de las tendencias actuales y los métodos innovadores para acelerar la utilización y disponibilidad de recursos de TIC, en un espectro mayor de países en desarrollo y de grupos de población en cada uno de los países.

Conclusiones

 

El contexto del desarrollo y las tendencias de las tecnologías
de la información y las comunicaciones

1. El sector global de las tecnologías de la información y las comunicaciones es extremadamente dinámico y versátil; no hay apenas "statu quo".

Las tecnologías, especialmente las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, están en un estado de cambio rápido y constante. Los cambios tecnológicos han reducido considerablemente el costo de los bienes y servicios de las tecnologías de la información y las comunicaciones y han ampliado la gama de opciones y soluciones tecnológicas. También han estimulado la aparición de nuevos agentes, principalmente el sector privado, y han creado más oportunidades de que las comunidades y el sector privado puedan ofrecer una variedad de servicios a las poblaciones de la base de la pirámide. Nuestra tarea de examinar las opciones de financiación de que disponen los países en desarrollo para facilitar una mayor utilización y transferencia de tecnologías reconoce que este proceso de transformación continuará y que la serie de condiciones existentes sólo es un indicio de lo que está por venir.

2. Las tecnologías de la información y las comunicaciones están surgiendo rápidamente como un factor vital del desarrollo económico y social que facilitan soluciones innovadoras y transformables para lograr los principales objetivos de desarrollo.

El potencial de las tecnologías de la información y las comunicaciones de influir de forma decisiva en el logro de los objetivos fundamentales de desarrollo, incluidos los establecidos en la Declaración del Milenio, está cada vez más reconocido. La información y los servicios que facilitan las tecnologías de la información y las comunicaciones pueden servir para crear más oportunidades económicas para los pobres y los desfavorecidos, en forma de nuevos puestos de trabajo y pequeños negocios, y para adquirir más conocimientos que se destinarían a enriquecer medios de vida tradicionales. La mujer tiene mucho que ganar al verse potenciada con el acceso a las redes de comunicaciones y aprendizaje. Los sistemas de atención sanitaria pueden ser mucho más efectivos, y puede estimularse el aprendizaje, además de hacer que el acceso a la educación sea más equitativo. Los gobiernos pueden ofrecer servicios más eficientes y transparentes y responder a las necesidades de la población más directamente. Los medios de comunicación y los ciudadanos también pueden enriquecerse y convertirse en agentes clave en cuestiones de gobernanza local y nacional.

Entorno habilitador

3. La experiencia demuestra que las inversiones en tecnologías de la información y las comunicaciones dependen sobremanera de que haya un entorno que las propicie y unas reglas del juego equilibradas para los negocios, así como de un entorno normativo y regulador de las TIC en que se tenga en cuenta un acceso abierto, una competencia justa y una reglamentación orientada al mercado.

La proliferación de las inversiones en el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones en la mayoría de los países en desarrollo corre pareja con un mejor entorno para las inversiones privadas y la transformación de los mercados de esas tecnologías, que antes eran cerrados y monopolizados, para permitir la competencia. En los casos en que los gobiernos han propiciado mercados abiertos y equitativos, los inversores generalmente han aprovechado la oportunidad de competir. La introducción y el fortalecimiento de una regulación del sector independiente y neutral han contribuido a consolidar la confianza de los inversores y el comportamiento de los mercados, al tiempo que han generado más beneficios para los consumidores. [0, 1, 2]

4. Hay indicios que sugieren que la transferencia generalizada de tecnologías de la información y las comunicaciones también depende de que haya un entorno normativo propicio para las tecnologías de la información y las comunicaciones para el desarrollo, en particular el establecimiento de ciberestrategias nacionales y la integración de las TIC en las estrategias de reducción de la pobreza y otras estrategias de desarrollo nacionales, así como en el proceso de documentos de estrategia de lucha contra la pobreza.

Más de 90 países en desarrollo han elaborado o están elaborando estrategias nacionales sobre tecnologías de la información y las comunicaciones para el desarrollo. Las estrategias, diseñadas normalmente teniendo en cuenta los múltiples interesados, han contribuido de forma decisiva a que los países asuman el control y a establecer una serie de esferas prioritarias de intervención. Muchas de esas estrategias también se han vinculado a las prioridades establecidas en las estrategias nacionales de reducción de la pobreza y otras estrategias de desarrollo, y su éxito depende en gran medida de que haya instrumentos y aplicaciones eficaces de gestión de la información, así como comunicación y coordinación entre todos los organismos y programas públicos. El proceso y el contenido de las estrategias de reducción de la pobreza y otras estrategias de desarrollo también son clave para los donantes que destinan su ayuda y establecen estrategias de alianzas con arreglo a las prioridades indicadas. [3, 4]

5. También es necesario que haya incentivos normativos y reguladores y políticas de acceso más abiertas si las inversiones privadas, las organizaciones de la sociedad civil y las redes comunitarias también demuestran ser efectivas en ampliar el acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones de poblaciones de bajos ingresos y costo elevado (predominantemente rurales) que componen las poblaciones de la "base de la pirámide".

La superación de las barreras normativas, la eliminación de las restricciones a la entrada competitiva de las empresas de tecnologías de la información y las comunicaciones y los operadores de redes comunitarias locales y la promoción del uso de tecnologías eficaces en función de los costos (por ejemplo, VOIP y espectro sin licencia) y otras prácticas innovadoras han demostrado ser útiles para que las redes avancen y atender las necesidades de las poblaciones infradotadas. La constante cooperación entre los diversos asociados y las partes interesadas en el desarrollo también puede contribuir a solucionar los problemas que supone proporcionar acceso en las zonas rurales utilizando nuevas aplicaciones tecnológicas, como aparatos de banda ancha inalámbricos, ofreciendo incentivos para instalar cibercafés, tiendas de venta de teléfonos y redes de comunicaciones comunitarias. [5, 5a]

Financiación de la infraestructura de las tecnologías de la información
y las comunicaciones (TIC) y acceso a ellas

Alentada por el dinamismo y la rentabilidad de la tecnología en la industria y la apertura de los mercados, desde principios del decenio de 1990, el sector privado internacional se ha convertido rápidamente en el agente dominante en las inversiones en infraestructura y ha catalizado el rápido crecimiento del sector en los países en desarrollo.

La apertura de los mercados y la privatización de las empresas nacionales de telecomunicaciones han dado lugar a una afluencia de decenas de miles de millones de dólares de los Estados Unidos hacia el sector de las TIC en los mercados de muchos países en desarrollo, y han permitido el acceso de más de 1.000 millones de personas a teléfonos fijos y móviles, computadoras, la Internet, y otras TIC en un período de 15 años. En el inicio, la inmensa mayoría de estas inversiones procedía de empresas e inversionistas institucionales en el "Norte" industrializado, que aspiraban a ampliar sus negocios y aprovechar las posibilidades de obtener ganancias. El punto culminante de las inversiones internacionales "Norte-Sur" en el sector de las TIC se alcanzó alrededor de los años 1999-2000, después del cual la "quiebra" de la industria mundial de las telecomunicaciones y el auge de la industria "dot.com" provocaron una reducción considerable de las nuevas inversiones en TIC en el mundo en desarrollo. Esto refleja parcialmente el hecho de que muchas inversiones importantes (por ejemplo, las privatizaciones de los principales operadores y las licencias de teléfonos celulares) ya se habían completado para el año 2000, a lo que se sumó la reducción considerable de las capitalizaciones bursátiles de importantes empresas tecnológicas internacionales y de las carteras de inversión. Las últimas tendencias sugieren que la inversión extranjera directa está aumentando nuevamente y que aún quedan numerosas oportunidades para los inversionistas extranjeros en los mercados de infraestructura de las TIC en los países en desarrollo [6].

Si bien la financiación y las inversiones del sector privado en el sector de las TIC siguen siendo elevadas como lo pone de manifiesto el crecimiento rápido y constante de la infraestructura, particularmente en la telefonía móvil, se ha producido un cambio en la naturaleza de esas inversiones hacia la financiación y las inversiones nacionales, regionales y Sur-Sur.

Las nuevas inversiones realizadas por algunos de los principales países en desarrollo, como el Brasil, China, la India, Malasia y Sudáfrica, y agentes regionales, a lo que se suma el aumento de la reinversión de operadores existentes, ha seguido alentando el crecimiento en todo el sector de las TIC, a un ritmo que supera considerablemente el del mundo en desarrollo. Empresas nacionales, a menudo financiadas por mercados financieros y de capitales locales de rápido crecimiento, han desempeñado un importante papel en la facilitación del crecimiento de este sector en muchos países [7].

Las nuevas inversiones en las TIC en los países en desarrollo también se han visto estimuladas por una variedad de mecanismos financieros internos y asociaciones de múltiples partes interesadas, incluidas la financiación y las iniciativas del sector público que han desempeñado un papel dinámico y catalizador.

También se ha encontrado que las promisorias tendencias a crear un sector nacional de las TIC en los países en desarrollo depende del establecimiento de alianzas y de la cooperación entre el sector público, el sector privado, organizaciones de la sociedad civil, la comunidad y agentes financieros interesados. Estas alianzas e inversiones han contribuido a mitigar los riesgos, poner de manifiesto las posibilidades del mercado, aumentar la capacidad y estimular la demanda de TIC. El apoyo y el desarrollo de los mercados financieros y de capitales a escala local, incluido el fomento de la capacidad en nuevas esferas, como las empresas de capital de riesgo, también están contribuyendo a incentivar la capacidad empresarial y la innovación [8, 9].

9. En el contexto de la financiación de la infraestructura, como expresión de la importancia cada vez mayor de las inversiones del sector privado, los bancos multilaterales de desarrollo y los donantes internacionales reorientaron los recursos públicos de la financiación directa a las reformas normativas y otros mecanismos para apoyar el desarrollo de la infraestructura.

Si bien la financiación pública de los costos de la infraestructura básica, particularmente las redes troncales de telecomunicaciones, era anteriormente un componente dominante del apoyo prestado al desarrollo de las TIC por bancos multilaterales de desarrollo y mediante la asistencia oficial para el desarrollo, se consideraba que la tendencia a la inversión privada en este sector reduciría grandemente la necesidad de donantes directos y de financiación por instituciones financieras internacionales de la infraestructura propiedad de los gobiernos en la mayoría de los países en desarrollo. La asistencia oficial para el desarrollo y la inversión pública en infraestructura de las TIC declinaron notablemente desde fines del decenio de 1990. Los bancos multilaterales de desarrollo reorientaron la mayor parte de su apoyo público hacia el estímulo y la realización de reformas normativas orientadas hacia el mercado para ayudar a fomentar nuevas inversiones privadas. Los bancos multilaterales de desarrollo y otros vehículos de financiación privada apoyados por los donantes (incluido un grupo numeroso de instituciones bilaterales) también ampliaron considerablemente el nivel y el alcance del apoyo del sector privado al desarrollo de la infraestructura. Algunos donantes bilaterales y determinados bancos multilaterales de desarrollo también han estado estudiando las formas de aumentar su apoyo a los países en desarrollo para mejorar el desarrollo de sus estructuras asumiendo funciones proactivas para estimular las inversiones privadas mediante la utilización de mecanismos financieros creativos, incentivos e iniciativas de asociación para reducir los riesgos y catalizar las inversiones, particularmente en "redes troncales" que, dado su carácter de "bien público", pueden facilitar la prestación de servicios y alentar otras inversiones en el sector privado. [10, 11]

10. El Fondo Nacional para el Servicio y el Acceso Universal y otros mecanismos orientados a reducir los costos de entrega a mercados insuficientemente atendidos y promover el acceso de las comunidades pueden desempeñar un importante papel para ayudar a subsanar las deficiencias en materia de acceso a las TIC, pero necesitan una capacidad institucional y de ejecución sustantiva para poder lograr su objetivo.

Más de 60 países han comenzado a establecer mecanismos de financiación del acceso universal como componente básico de sus políticas de desarrollo de las TIC, a reunir recursos financieros en apoyo de la ampliación del acceso más allá de la frontera del mercado. Los modelos satisfactorios de Fondos para el Acceso Universal introducidos en América Latina y en otros lugares han indicado que, cuando se aplican adecuadamente en un entorno competitivo, esos mecanismos pueden desempeñar un papel fundamental al impulsar las fuerzas del mercado para ampliar el acceso al servicio telefónico público, los telecentros comunitarios multipropósitos y otros servicios de las TIC. La experiencia acumulada hasta el momento ha sido desigual, pues esta tendencia es muy nueva en una gran parte del mundo en desarrollo, y la mayoría de los países están comenzando a abordar las cuestiones normativas, reglamentarias, de gobernanza, institucionales y en materia de capacidad necesarias para una gestión satisfactoria de esos fondos. También hay posibilidades de incrementar esos fondos mediante mecanismos y sistemas financieros innovadores. El examen y la evaluación periódicos de esos mecanismos, conjuntamente con otros programas de desarrollo del acceso universal pueden ayudar a definir su papel futuro en el sector en muchos países. [12]

11. La cooperación regional, las alianzas entre múltiples partes interesadas, y la financiación inicial parecen ser elementos fundamentales para encarar las deficiencias críticas en la infraestructura y pueden, a su vez, ayudar a promover un mayor desarrollo de las redes troncales a escala nacional y las soluciones locales en países en que esas deficiencias existen.

En países con una densidad de población relativamente baja y bajos ingresos per cápita (por ejemplo, algunas de las regiones desfavorecidas de África y pequeños Estados insulares), las limitaciones de financiación han llegado a ser severas, pues ni el sector privado ni el sector público han estado en condiciones de actuar por sí solos. En esos casos, las infraestructuras regionales también pueden ayudar a atender la infraestructura nacional en regiones menos adelantadas, en zonas rurales y desfavorecidas, y obtener recursos de una manera rentable. En algunos casos, también se puede incorporar al proceso a nuevos asociados. Las organizaciones e instituciones financieras regionales pueden ayudar a facilitar la cooperación y la coordinación y los donantes e instituciones financieras internacionales pueden desempeñar un papel vital en el aporte del capital inicial y la facilitación de la financiación para ese tipo de proyectos regionales de desarrollo de la infraestructura. Es probable entonces que aumente el interés por el mercado, una vez que se haya implantado el marco normativo coordinado [13, 14].

Contenido, aplicaciones de las TIC para el desarrollo y fomento de la capacidad

12. Al parecer, los donantes internacionales están reorientando su atención hacia el desarrollo de políticas y estrategias en materia de TIC e incorporando de pleno las iniciativas en materia de TIC para el desarrollo.

Si bien es difícil determinar con exactitud en qué medida, parece que muchos donantes también han comenzado a reorientar cada vez más su apoyo a los programas de TIC hacia el despliegue de las TIC en los proyectos de desarrollo general como la salud, la educación y la reducción de la pobreza, sin dejar de promover el desarrollo de la infraestructura mediante la reforma del marco normativo y de políticas a menudo mediante la prestación de asistencia técnica y la creación de fondos fiduciarios alimentados por los donantes. [15, 15a]

13. Las pruebas de que se dispone actualmente indican que las TIC que proporcionan aplicaciones de información, servicios y contenidos valiosos e importantes son las más pertinentes para los países en desarrollo. El centro de atención de ese conjunto de intervenciones se centra en las TIC como catalizadores tanto del logro de los objetivos de desarrollo del Milenio como de la facilitación del acceso a los conocimientos y otros bienes públicos a escala mundial.

El debate sobre el desarrollo y la financiación de las TIC se ha centrado principalmente en las inversiones en la infraestructura. Sin embargo, las instalaciones y redes de TIC son en última instancia tan valiosas como la información y los conocimientos que proporcionan a los usuarios finales. Si bien hay muchos indicios de que, a la larga, el mercado proporcionará una variedad de contenidos y aplicaciones que pueden atraer a poblaciones diversas, este segmento se ha desarrollado con más lentitud que el suministro de infraestructura y equipo. Este segmento se beneficiaría de un aumento de la atención y de iniciativas creadoras en todo el mundo en desarrollo, incluso mediante la ampliación del dominio público para garantizar que los conocimientos se puedan difundir donde más se necesitan y mediante la prestación de apoyo al sector privado comunitario y local para la elaboración de contenidos adaptados a las necesidades locales. También es fundamental la elaboración de contenidos y aplicaciones relacionados con diversos sectores del desarrollo, especialmente en las esferas de la salud, la educación y la reducción de la pobreza. Si bien esos sectores están en condiciones de beneficiarse con la utilización de las TIC, normalmente no tienen presupuestos que les permitan realizar las inversiones iniciales necesarias para obtener ganancias de las TIC para el desarrollo. [16, 16a]

14. Un gran número de iniciativas y experimentos en la esfera de las TIC para el desarrollo están siendo financiadas por una amplia gama de donantes, organizaciones no gubernamentales y organizaciones internacionales; es posible que sea mejor emprender un gran número de iniciativas, pero las actividades de coordinación y el apoyo a las estrategias de ampliación gradual constituyen una necesidad apremiante.

Todos los días se están emprendiendo proyectos nuevos e innovadores, y existen numerosos ejemplos alentadores de cómo la integración estratégica de elementos de TIC en los programas de desarrollo puede mejorar la educación, la atención de la salud, la gobernanza, la actividad comercial y la creación de empleo, las oportunidades de la mujer y la intervención en situaciones de crisis. Se debe alentar esta tendencia de experimentación de base amplia y a escala local, aun cuando algunas iniciativas no podrán alcanzar inevitablemente las metas finales en cuanto a sus posibilidades de sostenerse, ampliarse o reducirse, y reproducirse. Se necesita una mayor coordinación de los programas, las experiencias, las conclusiones y la financiación de las TIC para el desarrollo, particularmente en el contexto de la reducción de la pobreza a escala nacional y las estrategias de las TIC para el desarrollo, para maximizar los posibles efectos de los limitados recursos y acelerar los beneficios para el desarrollo y la curva de aprendizaje a escala mundial. La creación de condiciones que faciliten un acceso más abierto a tecnologías de bajo costo y redes de TIC también puede ayudar a lograr que muchos de los enfoques basados en la comunidad sobre las soluciones locales resulten más viables. [17]

El papel de las TIC en el gobierno (y por tanto, el papel del gobierno en las TIC) puede ser la columna vertebral de la aplicación eficaz de las estrategias electrónicas; por lo tanto, es absolutamente prioritario aumentar el apoyo nacional e internacional que se presta a la capacidad del sector público en materia de TIC.

Sin embargo, los presupuestos públicos de los países en desarrollo distan mucho de ser suficientes para apoyar una implantación a gran escala de sistemas integrados, aunque a largo plazo el aumento de la eficiencia probablemente contribuiría a compensar los gastos iniciales de la introducción de nuevas tecnologías. Por tanto, las organizaciones internacionales de desarrollo deberían considerar detenidamente los beneficios que es posible obtener a corto y largo plazo del apoyo prestado a determinados programas del sector público. Entre las múltiples esferas de acción para la puesta en marcha de intervenciones de desarrollo basadas en las TIC, el papel de las TIC en la gobernanza es sin duda alguna una de las más importantes. Además de proporcionar beneficios tales como una mejor prestación de servicios públicos y sociales y una mayor participación, las redes y los servicios de gobernanza electrónica con iniciativas de colaboración entre múltiples interesados pueden contribuir a fortalecer las oportunidades de mercado, en particular para las pequeñas y medianas empresas que inician sus actividades, así como para los proveedores de servicios de lugares remotos, mientras que la proliferación de programas y aplicaciones compartidas de gobierno electrónico en que se dé prioridad a la interoperabilidad, la sostenibilidad y la seguridad podría contribuir a estimular el desarrollo de las industrias nacionales de tecnología de la información. [18]

El fomento de la capacidad en materia de recursos humanos (conocimientos) a todos los niveles es un requisito esencial para lograr los objetivos de la sociedad de la información.

Por su propia naturaleza, las TIC dependen de los conocimientos y la capacidad intelectual de sus usuarios, a la vez que los refuerzan. A largo plazo, el acceso a mayores niveles de conocimiento e información y a los instrumentos para poder sacarles provecho puede generar un círculo virtuoso de aprendizaje, innovación, adaptación y crecimiento. Pero la inmensa mayoría de la población de las sociedades en desarrollo se encuentra con importantes obstáculos que le impide disfrutar de casi todos los beneficios de las TIC más avanzadas. Mediante una combinación de intensas campañas de sensibilización de la opinión pública, educación básica, capacitación especializada y otras medidas de fomento de la capacidad, todos los ciudadanos, desde los estudiantes jóvenes y los empleados de las empresas privadas hasta los funcionarios públicos, pueden llegar a participar activamente en la sociedad de la información. Sin este compromiso respecto del fomento de la capacidad esencial en materia de recursos humanos, el rendimiento de la inversión en equipos y programas informáticos se podría ver limitado y se podría desacelerar el proceso conducente a reducir la brecha digital. [19]

Las necesidades de fomento de la capacidad del sector público en materia de TIC son altamente prioritarias en todos los países en desarrollo; sin embargo, los actuales niveles de financiación no son suficientes para satisfacerlas.

Las demandas a que están sometidos los presupuestos y el personal de los gobiernos de cualquier país siempre son elevadas, pero, en una esfera tan dinámica y tecnológicamente compleja como la de las TIC, los organismos y los funcionarios públicos de los países en desarrollo se enfrentan a un obstáculo excepcional. Los organismos públicos han de comprender y adoptar las TIC para su propia labor antes de integrarlas eficazmente en las diversas estrategias de desarrollo y reducción de la pobreza. Cualquier plan realista para alcanzar los objetivos de la sociedad de la información mediante políticas estratégicas de TIC ha de reconocer la necesidad primordial de adoptar medidas constantes y contundentes para fomentar la capacidad en todas estas funciones clave del sector público. En esta importante esfera, las tendencias actuales indican que la financiación disponible no es suficiente para satisfacer las necesidades. Los propios gobiernos tienen escasa flexibilidad presupuestaria para costear el gasto adicional que supone la capacitación y la contratación de personal altamente cualificado conforme a las exigencias de las nuevas políticas e iniciativas en materia de TIC. Aunque los donantes, las fundaciones y los bancos de desarrollo apoyan una amplia variedad de programas de capacitación y transferencia de conocimientos como parte de su labor de asistencia en materia de TIC, hasta la fecha ese apoyo ha sido generalmente insuficiente para sostener los niveles necesarios de mejoramiento permanente de la capacidad. Es necesario que la mayoría de los gobiernos incremente sustancialmente los recursos financieros para establecer programas de fomento de la capacidad acordes con los objetivos y las necesidades de unas políticas eficaces en relación con la gobernanza electrónica y el sector de las TIC. [20]

 

Conclusiones

 

Las conclusiones del Grupo Especial, basadas en las exhaustivas labores de investigación, análisis y debate realizadas por sus miembros, responden a las cuestiones sustantivas señaladas por la Cumbre Mundial. Están organizadas en cuatro categorías principales e incluyen una variedad de sugerencias, prioridades, opciones y consideraciones para que los participantes en la fase de Túnez las tengan en cuenta en sus deliberaciones.

C1. Cuestiones relacionadas con la "plena explotación" de los mecanismos existentes

El alcance y la diversidad de los actuales mecanismos de financiación para apoyar las inversiones en materia de TIC para el desarrollo son bastante amplios, como se señala en el informe del Grupo Especial. Muchos de los mecanismos examinados no abarcan sólo las TIC para el desarrollo sino que también apoyan otras esferas y sectores del desarrollo. Pese al amplio alcance de los mecanismos actuales, parece que la mayoría de los países en desarrollo todavía no han sido capaces de aprovechar al máximo sus beneficios.

En el caso de las TIC para el desarrollo, la mayoría de los principales mecanismos de financiación están concebidos fundamentalmente con objeto de promover la expansión constante de la infraestructura de las TIC prestando asistencia a las empresas privadas para movilizar fondos públicos y privados, hacer retroceder la frontera de acceso y prestar servicios a nuevos clientes. Ello es así, en particular, en lo tocante a la financiación de las infraestructuras "duras" y los servicios de acceso para ampliar la disponibilidad y el uso de las TIC entre la población rural y otros grupos de población desatendidos, con ingresos bajos y marginados. La apertura de nuevos mercados, a medida que se eliminan los obstáculos que dificultan dichas inversiones, suele atraer rápidamente financiación adicional y nuevos empresarios. Sin embargo, existen algunas lagunas, en particular cuando los riesgos económicos o políticos en un determinado país se consideran inaceptablemente elevados o el entorno no es lo suficientemente propicio. Si esas situaciones hacen vacilar a los inversores, las instituciones financieras para el desarrollo y los donantes pueden intervenir para prestar apoyo técnico y proporcionar financiación a fin de facilitar la participación en el riesgo y estimular la afluencia de inversiones y financiación adicionales.

En el contexto del desarrollo de la infraestructura y el mejoramiento del acceso a las TIC, los gobiernos nacionales y otros interesados disponen de muchos instrumentos y oportunidades a su alcance para mejorar el atractivo de sus mercados de TIC para los inversores y los financieros:

1. Promoción constante de condiciones equitativas para la inversión en TIC y normativas que estimulen el acceso libre y la competencia leal para mejorar la prestación de servicios y fomentar nuevas inversiones empresariales en zonas marginadas.

2. Perfeccionamiento y aplicación eficaz de determinados mecanismos públicos de financiación como las garantías de préstamos, los fondos de acceso universal y las inversiones conjuntas.

3. Apoyo constante a las inversiones nacionales, regionales y Sur-Sur y su promoción, y aumento de la cooperación subregional y regional para hacer frente a la brecha actual en materia de infraestructura y solucionar el problema de la última milla.

4. Elaboración de una normativa tributaria, arancelaria, de importaciones y empresarial concebida al objeto de incentivar a los inversores y los financieros en materia de TIC y reducir sus riesgos y su carga financiera.

5. Establecimiento de redes coordinadas de gobernanza electrónica, prestación de servicios, educación y capacitación y elaboración de planes de adquisiciones que utilicen las políticas de la competencia de la industria de las TIC y el desarrollo del sector privado para promover nuevas oportunidades empresariales.

En el contexto de las iniciativas de TIC para el desarrollo y su incorporación a la actividad general, muchos interesados y gobiernos de países en desarrollo han tenido dificultades para obtener financiación de los recursos disponibles (fundamentalmente asistencia oficial para el desarrollo). En primer lugar, las TIC para el desarrollo constituyen una esfera relativamente nueva y las dependencias de desarrollo de los departamentos de asistencia oficial para el desarrollo y los interesados de los países en desarrollo todavía están adquiriendo la capacidad necesaria para incorporarlas a la actividad general. En segundo lugar, los interesados también han de enfrentarse con frecuencia a problemas relacionados con los procedimientos, que van desde una falta de acceso a la información sobre los recursos disponibles y los mecanismos a los que se puede recurrir hasta el elevado volumen de los costos de transacción y los gastos por concepto de recopilación de información y la demora en la tramitación de las peticiones de apoyo en materia de asistencia oficial para el desarrollo. Y, por último, entre los problemas relacionados con el contenido cabe citar las evaluaciones divergentes de las posibilidades y el riesgo, las esferas prioritarias de desarrollo que es necesario financiar y la capacidad de absorber, incorporar a la actividad general y generalizar paulatinamente de forma eficaz la autofinanciación, la amplificación y la sostenibilidad.

Entre las medidas que es posible adoptar cabe citar las siguientes:

1. Especificar el papel clave de las TIC en las estrategias nacionales de lucha contra la pobreza, enunciadas en los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza, en que se ponga de manifiesto la elevada prioridad asignada a los proyectos de TIC entre los objetivos generales de desarrollo.

2. Elaborar "estrategias electrónicas" nacionales en consonancia con las prioridades establecidas en los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza, en las que se especifiquen las esferas clave en materia de necesidades de inversión e iniciativas de política, incluida la coordinación de los planes intersectoriales de desarrollo de la infraestructura y los servicios.

3. Realizar exámenes de forma conjunta con los pares y los asociados para evaluar los problemas y actuar de forma colectiva para asignar prioridades, formular enfoques eficaces para apoyar la incorporación a la actividad general y extraer enseñanzas de las investigaciones llevadas a cabo por los participantes y las investigaciones orientadas a la acción.

4. Fomentar la agrupación de las propuestas sobre temas similares o de la misma región para aumentar las sinergias y el aprendizaje y reducir los costos de transacción.

5. Asegurar que las iniciativas propuestas para su financiación estén encaminadas explícitamente a fomentar la capacidad y asegurar que los modelos empresariales y de desarrollo se centren en maximizar la eficacia y la escalabilidad.

6. Encargar la elaboración de marcos compartidos de aplicación del gobierno electrónico para tareas comunes como las adquisiciones, la contabilidad y la administración tributaria que se puedan convertir en un recurso mundial o regional a disposición de la mayoría de los países en desarrollo.

C2. Cuestiones relacionadas con la determinación de si los mecanismos existentes son "adecuados"

Las consideraciones anteriores se refieren a los medios para utilizar las fuentes de financiación existentes con mejores resultados. Sin embargo, incluso en los casos en que esas iniciativas se ponen en práctica de forma ambiciosa, queda pendiente la cuestión de si los mecanismos de financiación actuales son "adecuados" para hacer frente a las dificultades con que tropieza la utilización de las TIC para promover el desarrollo.

Como indican las conclusiones del Grupo Especial sobre mecanismos de financiación, en los enfoques actuales de la financiación de las TIC para el desarrollo, mediante los sectores público y privado, hay varias esferas a las que no se ha prestado atención suficiente y que constituyen dificultades fundamentales para los organismos financieros y de desarrollo. Entre ellas cabe citar las siguientes:

1. Los programas, el material, los instrumentos, la financiación de la educación y las iniciativas de capacitación especializada en materia de TIC, en particular para las autoridades reguladoras y otros empleados y organizaciones del sector público.

2. El acceso a las comunicaciones y la conectividad para los servicios de voz, telefonía móvil y datos en las zonas rurales remotas, las islas aisladas y otras zonas que entrañan dificultades tecnológicas y de mercado excepcionales.

3. Una infraestructura básica regional para conectar a través de las fronteras las redes de regiones económicamente desfavorecidas, para lo que hacen falta financiación inicial y marcos jurídicos, normativos y financieros coordinados.

4. Capacidad de banda ancha para facilitar la prestación de servicios, ejercer un efecto catalizador en la inversión y proporcionar acceso a Internet a precios asequibles a los usuarios tanto actuales como nuevos.

5. La prestación de asistencia coordinada a las islas y países pequeños para reducir los prohibitivos costos de transacción que tiene el acceso a la ayuda de los donantes internacionales.

6. Contenidos y aplicaciones de las TIC destinados a facilitar la integración de esa tecnología en la ejecución de programas sectoriales de desarrollo, sobre todo en las esferas de la salud, la educación y la reducción de la pobreza. Además, es necesario centrarse en aplicaciones y procesos que permitan generar contenidos pertinentes para las necesidades de los países en desarrollo, en particular materiales en las lenguas autóctonas, información accesible para personas no iniciadas, plataformas de programas y aplicaciones interactivas asequibles y de fácil utilización y contenidos multimedia diversos y de producción local.

Los mecanismos existentes y enfoques tradicionales pueden no estar bien orientados para abordar estas nuevas necesidades por varios motivos:

Con frecuencia, los inversores y las empresas del sector privado son reacias a invertir capital en proyectos de alto riesgo y escaso rendimiento.

Los donantes han emprendido iniciativas en muchas de esas esferas, pero no disponen de recursos suficientes para cubrir la gran variedad de necesidades en todos los países en desarrollo.

Hasta ahora, los bancos de desarrollo se han centrado en financiar las iniciativas del sector privado y, en el ámbito de la financiación pública, se han concentrado fundamentalmente en las reformas de las políticas.

Los gobiernos tienen numerosos compromisos y recursos muy limitados; además, carecen de experiencia en muchas de las principales esferas en que existen necesidades.

En muchas de esas nuevas esferas a las que hay que prestar atención se dependerá en gran medida de la participación activa y creativa de los empresarios y las pequeñas y medianas empresas locales, la sociedad civil, los grupos comunitarios y otros colectivos que conozcan bien de cerca las necesidades y oportunidades de las poblaciones en desarrollo. Ello supone que se debe prestar especial atención a las formas de financiación internas, en particular la microfinanciación, el capital de riesgo y el desarrollo de pequeñas empresas, que deben ser un elemento central a la hora de llenar muchas de las lagunas más importantes, en particular en ámbitos como los contenidos, las aplicaciones, la creación de capacidad y el intercambio de conocimientos, estimulando la demanda del mercado y las iniciativas de desarrollo públicas y ejerciendo su influencia en ese contexto.

En la actualidad, en muchos países en desarrollo, los mecanismos de financiación interna, y los sistemas de financiación en general, van muy por detrás de las instituciones internacionales y de los países industrializados; si son "adecuados" o no depende en gran medida de su grado de experiencia, que irá aumentando con el tiempo y los esfuerzos y recursos dedicados. Muchas de estas instituciones, desde los bancos nacionales privados y los fondos de préstamos hasta los instrumentos y procedimientos públicos, pueden mejorar sus operaciones y ampliar su radio de influencia considerablemente.

De creación reciente, los fondos de acceso universal y sus equivalentes, dotados de los mandatos políticos y de organización apropiados, pueden desempeñar una importante función de coordinación para canalizar los fondos del sector y los provenientes del exterior hacia toda una serie de proyectos complementarios de desarrollo de las TIC, y se pueden ir ampliando mediante instrumentos de financiación innovadores. Todos estos mecanismos, que merecen el apoyo y aliento de la comunidad internacional, prometen dar mucho mayor peso a la participación local en la financiación de las TIC y su aplicación.

Si los mecanismos de financiación existentes son "adecuados" o no para las TIC para el desarrollo se debe considerar dentro del contexto de la financiación disponible para los programas y objetivos de desarrollo más generales. Con cierta perspectiva, parece claro que las TIC, pese a su carácter excepcional, no son el único "sector" o ámbito al que deben prestar atención los donantes, las instituciones financieras internacionales y bancos multilaterales de desarrollo y los inversores particulares. Por otro lado, la importancia de las TIC radica en que facilitan el desarrollo y pueden contribuir al cumplimiento de los objetivos de desarrollo más generales. Por ese motivo, su financiación se debe enmarcar en el contexto del Consenso de Monterrey y la Declaración del Milenio, que pueden considerarse los motores principales de la financiación del desarrollo a escala nacional e internacional.

A escala nacional, la financiación de las TIC para el desarrollo se debe enmarcar dentro del contexto de las prioridades de las estrategias de reducción de la pobreza y los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza y tender al fin más amplio de alcanzar los objetivos establecidos en la Declaración del Milenio. El control nacional de las iniciativas y las prioridades decididas mediante un proceso de participación de múltiples interesados deben determinar el papel que las TIC pueden representar en el proceso global. En efecto, la mayoría de los países en desarrollo confían en las TIC como instrumento no sólo para mejorar su posición en la economía mundial, sino también para ayudarlos a lograr los objetivos de desarrollo del Milenio. Para contribuir al cumplimiento de esos objetivos, debe haber fondos de asistencia oficial para el desarrollo, de las instituciones financieras internacionales y de los bancos multilaterales de desarrollo e inversiones privadas.

C3. Cuestiones relacionadas con las "mejoras e innovaciones" a los mecanismos de financiación existentes

Como se indica en el informe del Grupo Especial, prácticamente todas las instituciones financieras, organizaciones, empresas y organismos gubernamentales importantes que realizan actividades relacionadas con el sector del desarrollo de las TIC se hallan casi continuamente en proceso de autoevaluación, reorientación y estudio de nuevas formas de funcionamiento. Resulta difícil precisar aspectos concretos que se deban cambiar con urgencia en un mecanismo o un grupo de mecanismos y que las propias instituciones no estén ya teniendo en cuenta en una medida u otra.

Por otra parte, los debates del Grupo Especial han proporcionado un foro excepcional para que muchos interesados presentaran e intercambiaran ideas, tanto individual como colectivamente, sobre nuevas iniciativas y enfoques que quizá valga la pena que considere más detenidamente todo el conjunto de los interesados en las TIC para el desarrollo a nivel internacional. Aunque ninguna de estas opciones se debe considerar oficialmente evaluada o "aprobada" por la totalidad del Grupo Especial o los participantes afectados, por lo menos se ha discutido seriamente y se ha considerado con una actitud abierta una gran variedad de posibilidades para mejorar la dinámica de financiación de las TIC para el desarrollo en todo el mundo.

Entre esas posibilidades, cabe citar las siguientes:

1. Coordinación: Una mayor coordinación intersectorial e interinstitucional de los programas de financiación y las iniciativas de desarrollo de las TIC aumentaría la eficacia y favorecería una mejor utilización de los recursos. En general, se estaba de acuerdo con que la responsabilidad de la coordinación de las aportaciones (a escala nacional, regional e internacional) recae fundamentalmente sobre los gobiernos nacionales, los cuales, mediante la planificación estratégica, deben determinar las prioridades y asegurar la participación de los distintos sectores en los programas de TIC. Por su parte, los donantes y otras instituciones financieras deberían estar preparados para trabajar dentro de esos marcos nacionales de forma complementaria, redoblando al mismo tiempo sus esfuerzos por coordinar los procesos de planificación, ejecución y evaluación a escala internacional y también regional.

2. Asociaciones multilaterales: Deberían multiplicarse las iniciativas multilaterales para el desarrollo y la financiación de las TIC que se están empezando a observar, de manera de aumentar la coordinación general de los programas y asegurarse de tener en cuenta diversos puntos de vista y experiencias al tratar los problemas del sector. Como opciones concretas para los nuevos enfoques multilaterales a escala internacional o regional se podrían citar las siguientes:

La creación de un servicio de financiación "virtual" para aunar el efecto de múltiples fuentes en apoyo de objetivos de inversión concretos en cuestiones clave (en particular, la banda ancha, los proyectos rurales y regionales y la creación de capacidad);

La creación de un mecanismo para coordinar las investigaciones y análisis a fin de crear entornos normativos propicios y para determinar prácticas recomendadas y necesidades respecto de las cuales tendría prioridad una acción conjunta de los agentes financieros;

La elaboración de un mecanismo de "respuesta rápida" especializado en política y reglamentación para respaldar las iniciativas a corto plazo relacionadas con las políticas del sector de las TIC;

Programas coordinados de los gobiernos y los principales agentes financieros para reducir los riesgos de inversión y los costos de transacción para las empresas que penetran en segmentos de mercado rurales o de bajos ingresos, que resultan menos atractivos; y consideración de nuevos paradigmas para el desarrollo de redes y servicios que incluyan la separación de una estructura básica de "acceso libre" y la prestación de servicios diversos;

Programas coordinados de los gobiernos de los países pequeños y los principales agentes financieros para hacer frente a los costos de transacción, de otro modo prohibitivos, que entraña el acceso a la ayuda de los donantes internacionales;

Iniciativas colectivas para fomentar la colaboración de las organizaciones regionales intergubernamentales con diversos inversores e instituciones financieras con miras a crear incentivos destinados a fomentar la creación de capacidad de infraestructura regional;

La creación de programas internacionales y regionales de financiación conjunta para crear capacidad en el sector público y desarrollar aplicaciones de gobierno electrónico, ofreciendo a los funcionarios gubernamentales encargados de las políticas y la aplicación de las TIC instrumentos de bajo costo y posibilidades de capacitación;

Enfoques públicos y de colaboración entre los sectores público y privado para financiar la inversión inicial, la creación de capacidad y los costos de generalización con el fin de facilitar la integración efectiva de las TIC en los sectores sanitario y educativo y en otros sectores del desarrollo de manera que los servicios públicos sean más económicos y lleguen a más gente;

El estudio constante por parte de los donantes y los bancos multilaterales de desarrollo de nuevas modalidades, incluida la vuelta a las inversiones en infraestructura, mediante las cuales puedan brindar apoyo financiero a proyectos y programas públicos bien diseñados en el ámbito de las TIC, particularmente cuando tienen la posibilidad de atraer recursos privados adicionales.

3. Más atención a la financiación interna: Los gobiernos, los donantes bilaterales, los bancos multilaterales y los contribuyentes del sector privado pueden ayudar a acelerar el crecimiento de los mecanismos de financiación interna apoyando de manera más directa y creativa los instrumentos de microfinanciación locales, las instituciones de fomento de pequeñas empresas de TIC, los instrumentos de crédito público, las franquicias, los mecanismos de subasta inversa, las iniciativas de establecimiento de redes en el marco de la comunidad y otras innovaciones. Estos enfoques requieren una combinación de asistencia externa a la financiación inicial, conocimientos técnicos y asesoramiento sobre prácticas recomendadas, mitigación de los riesgos y el compromiso de apoyar a los empresarios e inversores locales, sobre todo en las fases iniciales de los nuevos proyectos. Los organismos financieros y de desarrollo deben reconocer que, en estos mercados emergentes, los fracasos son inevitables, pero la experiencia adquirida, unida a ejemplos bien documentados de proyectos que han tenido éxito, puede generar beneficios a largo plazo y favorecer un crecimiento que se refuerce a sí mismo en todos los países en desarrollo.

4. Apoyo del sector privado a aplicaciones y contenidos pertinentes para las comunidades locales: Las sociedades comerciales del sector privado podrían contribuir a una mayor demanda de servicios de TIC apoyando a los productores, programadores, artistas y pequeñas empresas locales que se ocupan de las aplicaciones y el contenido. Las aportaciones colectivas a concursos y premios nacionales e internacionales, festivales cinematográficos, fundaciones y programas similares que fomentan el desarrollo de contenidos creativos podrían contribuir enormemente a aumentar la diversidad y el atractivo de las fuentes de información derivadas de las TIC.

5. Mayor capacidad para mejorar las posibilidades de obtener fondos y de utilizarlos con eficacia.

6. Fomento de contribuciones voluntarias de los consumidores: En los países ricos del mundo, muchos consumidores (también los expatriados e inmigrantes) responderían favorablemente a la introducción de nuevos mecanismos de carácter voluntario para la donación de pequeñas cantidades para el desarrollo basado en las TIC. Se deben estudiar nuevos medios para facilitar esas contribuciones de forma sencilla y basada en la tecnología, asegurando al mismo tiempo que los fondos
recaudados se inviertan directamente en las necesidades de desarrollo pertinentes, en particular el apoyo a las aplicaciones creativas y el acceso a los servicios a bajo precio para los pobres y cooperativas de servicios y acceso propiedad de las comunidades mismas.

Resumiendo, el Grupo Especial observó que existen sólidas razones desde el punto de vista del desarrollo, así como incentivos para que los gobiernos, las empresas privadas, la sociedad civil y las organizaciones internacionales y otras organizaciones de desarrollo colaboren en varios niveles para garantizar la movilización rápida y eficaz de recursos a través de todos los mecanismos de financiación existentes e innovadores, de modo que se aproveche al máximo el potencial de las TIC para favorecer una sociedad inclusiva para todos. Se trata de una oportunidad de oro para alcanzar los objetivos fundamentales de la Declaración del Milenio.

Con objeto de reforzar los logros de los programas de desarrollo contenidos en la Declaración del Milenio, el programa de solidaridad digital de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información y las estrategias nacionales de desarrollo conexas, se han formulado propuestas a escala mundial, regional y nacional destinadas a aumentar la eficacia de los mecanismos existentes para la financiación de las TIC para el desarrollo y recaudar recursos adicionales recurriendo a otros grupos interesados y/o incrementar los recursos de forma más eficaz implantando toda una serie de mecanismos de cooperación y coordinación.

El mandato del Grupo Especial consistía en estudiar los mecanismos existentes para facilitar un debate sobre la cuestión de la financiación en la fase de Túnez de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, en que se considerarían también nuevos mecanismos, como la propuesta de crear un Fondo de Solidaridad Digital alimentado con contribuciones voluntarias. En el informe se han expuesto las conclusiones y una serie de opciones basadas en el análisis de las tendencias actuales y las propuestas para mejorar la eficacia de los mecanismos existentes.

En la sección del informe dedicada a las asociaciones multilaterales y las nuevas iniciativas se describe y presenta el Fondo de Solidaridad Digital alimentado con contribuciones voluntarias (véase http://www.dsf-fsn.org), anunciado en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información. Una serie de autoridades locales, como ciudades, departamentos, provincias, regiones y länder, y algunos Estados nacionales aportaron contribuciones iniciales al fondo, que ha seguido recibiendo nuevos apoyos. En este sentido, cabe destacar la contribución reciente de la Agencia Intergubernamental de la Francofonía. La participación de las autoridades y agentes locales en esta labor se consideró una dimensión potencialmente innovadora de la iniciativa del Fondo de Solidaridad Digital, pues puede alentar la colaboración interactiva entre ciudades y gobiernos municipales, en particular entre las autoridades locales de diversos países en desarrollo, y brindar oportunidades y una plataforma para otros tipos de cooperación Norte-Sur y Sur-Sur. No obstante, dado que este mecanismo todavía no está en funcionamiento y sus metas y objetivos más concretos todavía no se han determinado, el Grupo Especial estimó que no estaba en condiciones de evaluar su papel en relación con los diversos mecanismos de financiación de las TIC.