Los satélites forman parte, hoy imprescindible, de las modernas
infraestructuras de
telecomunicaciones. Sirven para comunicar tanto a las personas
individualmente como para
los negocios o como medio vital para las comunicaciones
gubernamentales, de seguridad o
defensa. Hoy, las telecomunicaciones por satélite son parte
integrante de las vidas de las
personas, para el ocio y para el negocio. Sirven tanto para
retransmitir un acontecimiento
deportivo como para salvar vidas con motivo de catástrofes
naturales.Con su vocación universal, se podría decir que las
comunicaciones por satélite son “las más
democráticas” de las comunicaciones. Todo el mundo puede hacer
uso de ellas, desde la
persona que vive en la aldea más remota a la que vive en las
grandes concentraciones
urbanas; desde cualquier punto perdido en la selva amazónica
hasta otro también “perdido”
en la selva de cemento, rompiendo las barreras naturales que los
separan.
HISPASAT, empresa española de satélites, miembro del Sector
de Radiocomunicaciones de
la UIT, se honra en pertenecer a la comunidad satelital mundial
ofreciendo sus servicios a fin
de contribuir a salvar estas barreras. HISPASAT tiene vocación
euro-americana con algunos
tintes asiáticos. Sus satélites cubren Europa, donde sirve de
soporte a dos importantes
plataformas de televisión (TV Cabo en Portugal y Digital Plus en
España) y el Norte de
África así como partes neurálgicas del Próximo Oriente. En
América, su huella se prolonga
desde Canadá a Tierra de Fuego, pasando, naturalmente, por el
Caribe. Con ello, aporta su
tecnología para intercomunicar a los pueblos, salvando las
dificultades de conectividad de
las áreas rurales, ofreciendo, entre otras modalidades de
comunicación, banda ancha para
comunicaciones en Internet, intentando, así, disminuir la ya tan
citada brecha digital.
Asimismo, está presente en mitigar los efectos de las
catástrofes naturales, sirviendo como
ejemplo su participación en las tareas de salvamento que puso en
marcha la Administración
de los Estados Unidos a causa de las devastadoras consecuencias
del huracán Katrina.
En definitiva, agradeciendo al Gobierno de Portugal su
invitación para que el presente Foro
tenga lugar en esta maravillosa ciudad de Lisboa y al Secretario
General por su informe, que
será objeto de estudio en las próximas sesiones, HISPASAT queda
a disposición del Foro y
de todos los colegas aquí presentes para debatirlo, sin que,
desde luego, se nos pueda
olvidar el ya vetusto Reglamento de Telecomunicaciones
Internacionales que,
verdaderamente necesita de una reforma, habida cuenta de que las
telecomunicaciones de
1988, fecha de su aprobación, no son evidentemente las del Siglo
XXI. Estamos seguros de
que sacaremos excelentes conclusiones que seguirán sirviendo de
base para cumplir los
objetivos que nos hemos marcado.
|