Declaración de política general
de
S. E. Carlos Martínez Trujillo
Viceministro de la Informática y las Comunicaciones
República de Cuba
Miércoles, el 20 de marzo de 2002
Gracias Señor Presidente,
Deseo ante todo felicitarlo por su elección para la conducción de este
magno evento y le reitero nuestra disposición para colaborar con Ud. en todo lo
que esté a nuestro alcance para que la CMDT 2002 sea un completo éxito. La
delegación de Cuba agradece profundamente a las autoridades de Turquía por la
acogida brindada y por los esfuerzos exitosos en la realización de la
Conferencia.
La brecha digital que tanto nos ocupa a todos, no es más que una nueva
dimensión de la brecha económica y social que, con matices y escalas cada vez
más dramáticos, divide al mundo en países pobres y ricos y a los ciudadanos
de los países en pobres y ricos. Téngase en cuenta que en este mundo
globalizado de hoy, las tecnologías de la información y las comunicaciones han
provocado un aumento de esas diferencias en tanto se han convertido en
instrumentos de expansión del poder económico.
La solución de la brecha digital no es entonces un mero problema de acceso a
tecnologías de comunicación y a computadoras, que, claro está habrá que
resolver, la solución de la brecha económico-social pasa por un ordenamiento
económico y social más justo, entre las naciones y dentro de los países.
Si esa voluntad de justicia social predomina en el mundo, encontraremos
entonces el camino de revertir la brecha digital y de emplear las tecnologías
de la información y las comunicaciones como una poderosa herramienta para ello.
Cuba, Sr. Presidente, ha emprendido el camino de informatización de la
sociedad que nos llevará a la Sociedad de la Información. Para ello se ha
instrumentado una estrategia que se soporta en nuestro modelo de justicia social
y en nuestra realidad económica y tiene como centro de enfoque la elevación
constante de la calidad de vida del ciudadano y la creación de riquezas que
sustente esa calidad de vida.
En la consecución de este objetivo, inicialmente hemos asumido poner
énfasis en que las tecnologías lleguen a la mayor cantidad de ciudadanos
posible fomentando su mejor utilización. Así, cuando esta conferencia esté
terminando, en todas las escuelas primarias cubanas, inclúidas aquéllas
ubicadas en lugares de muy difícil acceso sin electricidad y las que tienen uno
o dos alumnos de matrícula, se estará estudiando informática, con lo que se
habrá completado el ciclo desde la primaria hasta la universidad.
Es tarea de alta prioridad la preparación emergente de maestros y profesores
para que sean capaces de utilizar las tecnologías en su trabajo de formación
de las nuevas generaciones.
En las tecnologías de la información y las comunicaciones se forman
especialistas superiores en 12 universidades cubanas, en 16 Institutos
Superiores Pedagógicos se preparan profesores de alto nivel y en unos 40
institutos politécnicos se preparan más de 10 000 técnicos, matrícula ésta
última que se duplicará en el próximo curso.
Se incrementa notablemente el empleo de software educativo cubano para
mejorar y potenciar la formación de nuestros estudiantes.
En los 169 municipios cubanos funcionan 301 Joven Club de Computación, para
estas genuinas instituciones cubanas, que ya cumplieron 15 años de trabajo y
que pudieran compararse con los llamados Infocentros, han tenido como tarea
principal la formación de ciudadanos en las TIC, fundamentalmente niños y
jóvenes. Cada año, cientos de miles de cubanos pasan por sus aulas o acceden a
sus computadoras completamente gratis.
En todos las policlínicas se crean centros de información médica, que se
suman a los existentes en los hospitales urbanos y rurales, con acceso a una de
nuestras más desarrolladas redes, que pone a disposición del personal médico
un valioso caudal informativo, la biblioteca virtual, la universidad médica
virtual y la telemedicina, así como la posibilidad de establecer consultas con
especialistas de cualquier parte del mundo. Para lograr que los médicos de la
familia (núcleo esencial de la atención primaria de salud que prestan
servicios en todos los barrios, localidades y en las más apartadas montañas)
se conecten desde su propio consultorio a esta red, se ensayan diferentes
tecnologías cuyo costo permita su completa generalización en breve plazo.
El Correo cubano se va transformando para convertir sus oficinas en puntos de
servicios al ciudadano, que van desde los tradicionales servicios postales,
informatizados, hasta la posibilidad de que el ciudadano envíe personalmente
sus mensajes de correo electrónico o navegue en la red en busca de la
información deseada, pasando por acceder al Portal del Ciudadano, donde puede
obtener información acerca de numerosos trámites. En Correos se puede pagar
por los servicios básicos de electricidad, acueducto, gas, teléfono, o pedir
la digitalización de un documento o imagen para su envío a cualquier parte del
mundo.
Se trabaja estrechamente con las ONG cubanas que agrupan a las personas con
discapacidades para poner las tecnologías en función de su integración
social.
La red de la Cultura se extiende hacia las bibliotecas, casas comunitarias de
cultura, galerías de arte, museos y otras instituciones de nuestros municipios,
para brindar a los ciudadanos el acceso a los portales donde se recoge de manera
creciente el rico patrimonio cultural cubano, en nuestro querido idioma español,
para ofrecerlo también al mundo, como una contribución a la defensa de la más
genuina expresión de la identidad y soberanía de las naciones latinoamericanas.
Todos estos esfuerzos se complementan con los esfuerzos que se hacen en
cuanto al desarrollo de los servicios de la industria de la información, de
proyectos de investigación y desarrollo, la informatización del gobierno, la
creación de redes y portales institucionales y territoriales y la
imprescindible infraestructura de comunicaciones.
Es de esta forma, Sr. Presidente, Honorables delegados, que Cuba trabaja por
salvar la brecha digital. Ratificamos nuestra disposición a poner nuestras
experiencias a disposición de los países miembros.
Solo me resta decir, Sr. Presidente, que la UIT y la BDT en general el Sr.
Touré en particular, podrán contar siempre con la cooperación de Cuba en el
logro de sus nobles objetivos.
Muchas gracias.
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